El motor sirve como fuente de energía central para vehículos y equipos industriales. Sus aplicaciones son diversas:
Transporte:
Sector automovilístico: al actuar como el "corazón" que impulsa el vehículo, influye directamente en las características de rendimiento, como la potencia, el ahorro de combustible y la estabilidad.
Marina y aviación: Proporciona propulsión a los barcos y genera la energía necesaria para el despegue y el crucero de los aviones.
Equipos industriales: Suministra la potencia operativa de maquinaria en sectores como la manufactura y la agricultura, apoyando las actividades de producción industrial.
Nuevo sector energético: En los vehículos híbridos, el motor funciona en conjunto con un motor eléctrico; Al optimizar el uso de energía para mejorar la eficiencia, promueve el desarrollo de un transporte ecológico-.






